Gente que busca gente

“Él era mi amigo verdadero. Un buen hombre, de corazón. Quería venir a visitarme cuando esté en libertad. ‘Aunque sea de viejo’, me decía, ‘al menos para darte la mano’.”

Cuando hablaba de su amigo Guillermo, a Mustafa le brillaban los ojos, la mirada se le perdía en el pasado, y asomaban sus blancos dientes porque no podía evitar la sonrisa.

Mustafa tiene una de esas historias que parecen de película. Historia similar a la de muchos africanos que huyen despavoridos hacia el mundo del “progreso”, y terminan vagando por el mundo padeciendo las penurias de un sistema injusto –si tienen suerte y no se pasan varios años entre rejas-.

Siendo apenas un adolescente se fue hasta Kenia, al puerto de Mombasa, y se coló en un buque de carga, donde pasó varios meses. No recuerda cuanto tiempo estuvo allí, perdió la noción de los días mientras estuvo escondido en los cuartos de las máquinas de la portentosa embarcación.

Cuando lo descubrieron, el capitán sintió pena por los muchachos (iba con dos jóvenes más) y los ayudó con algo de dinero una vez arribaron a Nápoles, donde trabajó un tiempo hasta que pudo costearse el pasaje para viajar a Sudamérica.

Su plan era llegar a Argentina, y de allí tramitar la visa para ir a Brasil, donde tenía un contacto y pretendía empezar una nueva vida. Pero claro, con el pasaporte falso que tenía con el nombre “Joshua David Scott”, de nacionalidad estadounidense, se le complico su proyecto.

En la embajada de Brasil en Argentina lo detuvieron, y lo enviaron a un instituto de menores en Flores. Aún recuerda cuando iba a correr a la famosa plaza de aquella localidad porteña, en los ratos que lo dejaban libre por las tardes.

Pero luego de unos meses lo trasladaron a la Unidad 16 por mala conducta. “Nos vieron a mi amigo brasilero Gonzalo y a mí fumando marihuana varias veces y nos separaron.”

Luego pasó a una cárcel nueva, moderna, donde tenía un cuarto para él sólo. Pero no recuerda el nombre, sólo los años en los que ocurrió todo esto, entre 1996 y 1999, y que el reconocido Pablo Schoklender también estaba allí, cumpliendo su condena por parricidio. “Tenía su celda llena de libros”, rememoró Mustafa.

También se acuerda de las “cumbias” que escuchaba en el pabellón junto a otros presos, y los partidos del Boca de Maradona y Caniggia y los programas de Susana Giménez que miraban en la TV. Pero sin dudas que al que más recuerda y añora es a Guillermo y a su familia.

Guillermo tenía peso en el pabellón, había intentado robar “algo grande”, pero la policía lo detuvo a él y mató a su amigo. En la trifulca él mató a un uniformado, por lo que le esperaban unos cuantos años privado de su libertad. “Él era un buen hombre, lo hizo para salvar a su amigo. Yo le creía.”

Mientras Mustafa estuvo con él en la cárcel se estaba desarrollando el juicio y aún no tenía condena firme, por lo que no pudo saber la sentencia definitiva a su amigo.

“La señora Viviana, mamá de Guillermo, y el señor Guillermo Álvarez, su papá, eran gente de gran corazón. Yo estaba sólo y me ayudaron durante esos 2 años y 7 meses que estuve preso. Me hicieron sentir como en casa, me daban comida y me ofrecieron su hogar cuando salí, pero yo me quería volver.”

En Argentina le dieron un pasaporte provisorio para que viaje a Tanzania de vuelta, y cuando llegó se lo sacaron. Sólo habló una vez más con Guillermo pero luego perdió todo tipo de contacto. “No sé si está vivo, ni si sigue en prisión.”

Hoy está más tranquilo. Tiene más de 40 años, se casó por segunda vez y tiene un hijo de 4. Trabaja comprando y revendieron pescado en el puerto informal. No quiero más la vida que tuvo. “Ahora voy despacio. Junto algo día por día. No voy a repetir malas cosas.”

Sólo quiere encontrar a su amigo Guillermo. Al menos hablar con él una vez más para saber que fue de su vida durante estos casi 20 años.

 

Este es Mustafa que quiere encontrar a su amigo en Argentina

Este es Mustafa que quiere encontrar a su amigo en Argentina

 

JII. Tanga, Tanzania. Julio 2014

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Una respuesta a “Gente que busca gente

  1. historias q se repiten donde los protagonistas son la pobreza, la desigualdad, la injusticia, los sueños, los errores…..la mucho o la poca solidaridad……muchos pueden salir y ubicarse en este mundo globalizado, como pueden y aceptando al fin las condiciones impuestas….otros no pueden….quedan en el camino ….se truncan vidas con ilusiones, proyectos , esperanzas…..

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